
Se entiende por riesgo mecánico el conjunto de factores físicos que pueden dar lugar a una lesión por la acción mecánica de elementos de máquinas, herramientas, piezas a trabajar o materiales proyectados, sólidos o fluidos.
HERRAMIENTAS MANUALES
Las herramientas manuales se pueden definir como utensilios de trabajo utilizados generalmente de forma
individual y que únicamente requieren para su accionamiento la fuerza motriz humana.
Existe multiplicidad de herramientas manuales, las más corrientes podemos subdividirlas en:
• Herramientas de golpe (martillos, cinceles, etc.).
• Herramientas con bordes filosos (cuchillos, hachas, etc.).
• Herramientas de corte (tenazas, alicates, tijeras, etc.).
• Herramientas de torsión (destornilladores, llaves, etc.).
CRITERIOS PREVENTIVOS BÁSICOS
Con el objeto de eliminar o reducir al mínimo los riesgos derivados de la utilización de herramientas manuales, debe realizarse un programa de prevención que contemple los diversos aspectos que inciden en el proceso. Adquisición La persona encargada de la adquisición de herramientas manuales debe conocer el trabajo que han de realizar las herramientas, poseer ideas básicas sobre los distintos tipos de herramientas para adquirir las más acordes a las necesidades de su uso, y buscar suministradores que garanticen su buena calidad.
Utilización
Al iniciar cualquier tarea
se debe escoger siempre la herramienta apropiada y revisar que está en buen
estado.
El adiestramiento de los trabajadores por parte de los mandos intermedios en el uso correcto de las
herramientas es fundamental.
Además, entre otras cosas, deberían tomarse las siguientes precauciones: • Elegir la herramienta idónea al trabajo que se vaya a realizar, considerando la forma, el peso y las dimensiones adecuadas desde el punto de vista ergonómico.
• Las herramientas no deben utilizarse para fines distintos de los previstos, ni deben sobrepasarse las prestaciones para las que están diseñadas.
• Comprobar que los mangos no estén astillados o rajados y que estén perfectamente acoplados y sólidamente fijados a la herramienta (martillos, destornilladores, sierras, limas, etc.).
• Verificar que las mordazas, bocas y brazos de las herramientas de apriete estén sin deformar (llaves, alicates, tenazas, destornilladores, etc.).
• Cuidar que las herramientas de corte y de bordes filosos estén perfectamente afiladas (cuchillos, tijeras, cinceles, etc.).
• Tener en cuenta que las cabezas metálicas no deben tener rebabas. • Vigilar el estado del dentado en limas, sierras, etc.
• Cuando deban emplearse equipos de protección individual, velar que sean certificados.
• Cuando sea necesario se utilizarán herramientas con protecciones aislantes si existe el riesgo de contactos eléctricos y herramientas anti chispa en ambientes inflamables.
• Todos los equipos de protección individual deben tener certificado de homologacion y ser de uso personal.
ALMACENAMIENTO
Guardar las herramientas perfectamente ordenadas, en cajas, paneles o estantes adecuados, donde
cada herramienta tenga su lugar.
No deben colocarse en pasillos, escaleras u otros lugares elevados desde los que puedan caer sobre
los trabajadores.
La mejor solución es llevar el control centralizado en un solo almacén, pero de no ser posible, se
deben realizar inspecciones periódicas sobre su localización y estado. Si las herramientas son personales,
se facilitará una mejor conservación de las mismas.

